Las enfermedades de
transmisión sexual (ETS), alguna vez llamadas enfermedades venéreas, se definen
como un grupo de enfermedades causadas por diversos agentes infecciosos que se
adquieren por la actividad sexual.
Las enfermedades de
transmisión sexual afectan a mujeres y a hombres de todos los estratos
socioeconómicos y razas. Son más comunes en los adolescentes y los adultos
jóvenes.
La incidencia de las ETS
está en aumento, en parte debido a que en las últimas décadas, las personas
jóvenes tienen actividad sexual más tempranamente y se casan más tardíamente.
Como resultado, las personas sexualmente activas hoy en día tienen más
probabilidad de tener muchas parejas sexuales durante sus vidas y por lo tanto
tienen más riesgo de desarrollar enfermedades de transmisión sexual.
La mayoría del tiempo, las
ETS no causan síntomas, particularmente en las mujeres. Sin embargo, aún cuando
no causan síntomas, una persona infectada puede transmitir la enfermedad a su
pareja sexual.
Los problemas de salud
causados por las ETS tienden a ser más severos y frecuentes en mujeres que en
hombres, en parte debido a que la infección es asintomática en las mujeres y no
acuden al médico hasta que ya han desarrollado complicaciones.
Cuando se diagnostican y se
tratan tempranamente, muchas de las ETS pueden ser curadas efectivamente.
Existen
varios factores de riesgo para tener una ETS y estos son:
·
Iniciar una vida sexual durante la
adolescencia.
·
Tener muchas parejas sexuales.
·
Tener una pareja sexual que tiene muchas
parejas sexuales.
·
No usar un condón o preservativo durante el
acto sexual.
·
Algunas de las ETS más importantes en las
mujeres son:
VIH
El SIDA (síndrome de inmunodeficiencia
adquirida) se reportó primeramente en los Estados Unidos en 1981. Es causado
por un virus que se llama VIH o virus de la inmunodeficiencia humana, un virus
que destruye la capacidad del cuerpo para defenderse de una infección.
Se estima que alrededor de
900,000 personas en los Estados Unidos actualmente están infectados con el VIH.
Las personas con SIDA son
muy susceptibles a tener muchas enfermedades peligrosas llamadas infecciones
oportunistas y ciertas formas de cáncer. La transmisión del virus ocurre
principalmente durante la actividad sexual y al compartir agujas para inyectar
drogas intravenosas.
Infección
por clamidia
Esta infección es ahora la
más común de todas las ETS bacterianas. La infección por clamidia puede causar
una secreción genital anormal y ardor al orinar.
En las mujeres, la infección
por clamidia no tratada puede llevar a complicaciones como la enfermedad
inflamatoria pélvica, una de las causas más comunes del embarazo ectópico e
infertilidad en las mujeres.
En muchas personas, la
infección por clamidia no provoca síntomas. Una vez diagnosticada la infección
por clamidia, la persona afectada puede curarse con antibiótico.
Herpes
genital
La infección por herpes es
causada por el virus del herpes simplex (VHS). Los síntomas principales de una
infección por herpes son ampollas dolorosas en el área genital. Estas pueden
provocar una sensación de comezón o picor en las piernas, nalgas o región
genital.
Las ampollas del herpes
generalmente desaparecen en 2 ó 3 semanas, pero el virus permanece en el cuerpo
por vida y las lesiones pueden reaparecer con el tiempo. Algunos casos
recurrentes o severos de herpes genital pueden ser tratados con drogas antivirales
que requieren prescripción médica.
Estas drogas o medicamentos
pueden ayudar a controlar los síntomas pero no a eliminar el virus del herpes
de su cuerpo. Las mujeres que adquieren el herpes genital durante el embarazo
pueden transmitir el virus a sus bebés. La infección no tratada de herpes
genital en bebés puede resultar en retraso mental y muerte.
Verrugas
genitales
Las verrugas genitales
(también llamadas verrugas venéreas) son causadas por el virus del papiloma
humano o VPH, un virus muy relacionado al virus que causa las verrugas en la
piel. Las verrugas genitales generalmente aparecen como protuberancias duras
que no provocan dolor en el área genital, pene o alrededor del ano. Si no se
tratan, pueden crecer y desarrollar una apariencia como de coliflor.
Además, de las verrugas
genitales, ciertos tipos de VPH pueden causar el cáncer cervical y otros
cánceres cervicales.
Gonorrea
Los síntomas más importantes
de la gonorrea son una secreción de la vagina o pene y dolor o dificultad al
orinar. Las complicaciones más serias y comunes de la gonorrea generalmente
ocurren en las mujeres. Estas complicaciones incluyen la enfermedad
inflamatoria pélvica, embarazo ectópico e infertilidad.
Una vez diagnosticada la
gonorrea puede ser tratada efectivamente con antibióticos.
Sífilis
Los primeros síntomas de la
sífilis pueden no ser detectados debido a que son muy leves y desaparecen. Lo
primero que aparece es una lesión llamada “chancro”. Esta lesión no produce
dolor y es como una llaga en el pene o en la vagina o alrededor de la vagina.
También puede ocurrir cerca de la boca, ano o manos. Si la sífilis no se trata,
puede avanzar a etapas más avanzadas incluyendo una erupción o rash y
eventualmente complicaciones del corazón y sistema nervioso central. La penicilina
sigue siendo el tratamiento más efectivo para tratar la sífilis.
Otras enfermedades de
transmisión sexual son la tricomoniasis, la vaginosis bacteriana y las
infecciones por citomegalovirus.
Para prevenir una ETS, usted
debe:
Postergrar la edad a la que
comienza a tener relaciones sexuales.
Tener una relación sexual
monógama con una pareja no infectada.
Utilizar un condón o
preservativo en todas sus relaciones sexuales.
Utilizar agujas limpias y
desinfectadas para inyectar drogas intravenosas.
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