El comportamiento Pasivo
Actuar
de manera condescendiente o pasiva supone no expresar las propias necesidades,
los pensamientos y sentimientos. Implica ignorar los derechos propios para
permitir que los demás impongan sus deseos.
El
comportamiento condescendiente o pasivo, no permite expresarse con honradez, de
forma clara y directa. Acaba por generar agresividad contra sí mismo, porque no
se está consiguiendo lo que se desea. Y, sobre todo, porque se percibe falta de
respeto, tanto del otro como de uno mismo.
Se
acepta un daño para evitar un presunto problema. De modo más o menos
consciente, el individuo percibe que se le está tratando mal; pero no se atreve
a hacer nada para evitarlo.
Si
se actúa sistemáticamente de un modo pasivo, las experiencias negativas tienden
a destruir la autoestima y la confianza en sí misma de la persona, que llega a
perder el respeto a sí misma. Como consecuencia, los superiores pueden acabar
por ignorarte o tratar de de modo demasiado autoritario. Y los compañeros,
tenderán a abusar.
El
comportamiento pasivo supone:
·
Ceder ante las
expectativas y los puntos de vista de los demás, para evitar los conflictos.
·
Acabar siempre en una
situación de pérdida.
·
No mostrar enfado
abiertamente
El comportamiento agresivo
Si
la persona expresa sus necesidades, sus pensamientos y sus sentimientos de un
modo que humille o someta a los demás, o que ignore los derechos de éstos, está
actuando agresivamente. Se están expresando los sentimientos y deseos, pero de
una manera negativa u hostil.
Igualmente,
si el líder es manipulador, está actuando agresivamente. Lo más probable es que
provoque en los demás confusión, desconfianza o resentimiento. El
comportamiento agresivo intenta humillar o dominar a la otra persona, física o
emocionalmente. La persona agresiva siempre trata de quedar por encima de la
otra persona.
El
comportamiento agresivo supone:
·
Ignorar los
sentimientos de los demás; asumir la postura que sostiene;: "Tengo la
razón". No se plantea la visión del otro.
·
Querer ganar, aunque
sea a costa de la relación, cosa que no le preocupa.
·
Utilizar la misma
agresividad para controlar la situación.
·
Intentar manipular,
si es que no posee fuerza suficiente para dominar.
·
Utilizar la ironía y
el sarcasmo para debilitar la resistencia del otro.
Fuentes:
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