jueves, 19 de mayo de 2016

Comportamientos Pasivos y Agresivos

El comportamiento Pasivo

Actuar de manera condescendiente o pasiva supone no expresar las propias necesidades, los pensamientos y sentimientos. Implica ignorar los derechos propios para permitir que los demás impongan sus deseos.
El comportamiento condescendiente o pasivo, no permite expresarse con honradez, de forma clara y directa. Acaba por generar agresividad contra sí mismo, porque no se está consiguiendo lo que se desea. Y, sobre todo, porque se percibe falta de respeto, tanto del otro como de uno mismo.
Se acepta un daño para evitar un presunto problema. De modo más o menos consciente, el individuo percibe que se le está tratando mal; pero no se atreve a hacer nada para evitarlo.
Si se actúa sistemáticamente de un modo pasivo, las experiencias negativas tienden a destruir la autoestima y la confianza en sí misma de la persona, que llega a perder el respeto a sí misma. Como consecuencia, los superiores pueden acabar por ignorarte o tratar de de modo demasiado autoritario. Y los compañeros, tenderán a abusar.

El comportamiento pasivo supone:

·         Ceder ante las expectativas y los puntos de vista de los demás, para evitar los conflictos.
·         Acabar siempre en una situación de pérdida.
·         No mostrar enfado abiertamente

El comportamiento agresivo

Si la persona expresa sus necesidades, sus pensamientos y sus sentimientos de un modo que humille o someta a los demás, o que ignore los derechos de éstos, está actuando agresivamente. Se están expresando los sentimientos y deseos, pero de una manera negativa u hostil.
Igualmente, si el líder es manipulador, está actuando agresivamente. Lo más probable es que provoque en los demás confusión, desconfianza o resentimiento. El comportamiento agresivo intenta humillar o dominar a la otra persona, física o emocionalmente. La persona agresiva siempre trata de quedar por encima de la otra persona.

El comportamiento agresivo supone:

·         Ignorar los sentimientos de los demás; asumir la postura que sostiene;: "Tengo la razón". No se plantea la visión del otro.
·         Querer ganar, aunque sea a costa de la relación, cosa que no le preocupa.
·         Utilizar la misma agresividad para controlar la situación.
·         Intentar manipular, si es que no posee fuerza suficiente para dominar.
·         Utilizar la ironía y el sarcasmo para debilitar la resistencia del otro.


Fuentes:

No hay comentarios.:

Publicar un comentario